Términos y Condiciones
Posted on enero 11, 2017 by Jorge Morell Ramos on Blog, Términos y Condiciones

Así cambiaron hasta diez mil veces los términos y condiciones en 2016

2016 vía sus cambios en términos y condiciones

En octubre de 2015 el primer fruto de nuestro Legal LAB fue una herramienta para detectar cambios en términos y condiciones. No era perfecta pero pretendía alcanzar un objetivo que parecía razonable y útil, saber cómo y cuándo cambian los servicios sus términos y condiciones.

Nació así el Boletín de Términos y Condiciones.

Pero ¿por qué era importante saber cómo y cuándo cambian los servicios sus términos y condiciones? Porqué los términos y condiciones en el fondo son un contrato que establece una parte, normalmente la empresa, y que el usuario simplemente acepta o rechaza. Es decir, sin posibilidad de negociar nada sobre su contenido.

Ese contrato implica obligaciones y derechos para ambas partes, pero únicamente una de ellas tiene control directo sobre su contenido. Y si bien la ley protege al usuario frente a muchos abusos que la empresa pueda realizar a través de los términos y condiciones, no todos son denunciados. Además, hay muchas modificaciones en las condiciones legales de un servicio de almacenamiento, mensajería o hosting que son importantes y no abusivas como tal.

En resumen, ya sea para ver si un servicio cumple con la ley o introduce otras sorpresas en sus textos legales, estar al día de los cambios en términos y condiciones es bueno y útil.

Nosotros estamos un poco enfermos :p, por tanto los seguimos a diario y de tanto en tanto destacamos los más llamativos. De hecho, gracias a ello vimos en 2013 que Apple había comprado Topsy 5 días antes de anunciarlo. Pero durante un año se dan muchos, y en 2016 hemos detectado unos pocos. Para ser precisos, hemos detectado 10.512 cambios en términos y condiciones en 2016.

Antes de pasar a los datos aclaremos algunas cuestiones. ¿Qué entendemos por “cambio”? Que haya una modificación en el texto legal, ya sean Condiciones de Uso, Política de Privacidad, Política de Cookies o cualquier otro texto que caiga en la definición de términos y condiciones (que son numerosos).

Si ese cambio es normal (se ha corregido una expresión, se añade un acento, se quita una coma o se traduce algo que estaba en inglés) es un cambio regular o sin importancia.

Si ese cambio va más allá de una corrección (añade o modifica derechos y obligaciones para el usuario), entonces se tiene en cuenta si se ha modificado también la fecha del apartado “Última actualización”. Ya que eso sería útil para un usuario que quiera saber si ese texto ha sido modificado respecto a su última visita.

Además, a los términos y condiciones les encanta indicar que los consultemos regularmente para ver si han incluido o no cambios recientemente. De acuerdo, pero que den algún indicador, ¿no?

Pues bien, si el cambio en ese caso no modificó el apartado “Última actualización”, lo consideramos Malo o una modificación importante/sustantiva no comunicada al usuario.

Si el cambio sí modifica la fecha de ese apartado, lo consideramos Bueno o modificación importante/sustantiva sí comunicada al usuario.

Dicho esto, vamos a ver y comentar algunos de las cuestiones detectadas durante 2016 en cuanto a cambios en términos y condiciones.

Posted on diciembre 7, 2016 by Jorge Morell Ramos on 13 Detalles sobre..., Blog, Términos y Condiciones

Apple Pay – 13 detalles sobre sus términos y condiciones

Apple Pay y sus condiciones

El pasado 1 de diciembre llegó Apple Pay a España, el sistema de pago móvil y monedero digital de Apple.

Lo hizo tras algo más de dos años desde su lanzamiento, el 20 de octubre de 2014, convirtiéndose así España en el decimotercer país en acceder al mismo. De acuerdo a Apple por allá junio 2016, el sistema estaba ganando 1 millón de usuarios por semana (aunque no ha compartido la cifra total todavía).

El sistema permite hacer pagos a través de iPhone, iPad, Apple Watch y recientemente Mac, tanto en tiendas físicas como en sitios web y aplicaciones. En el caso de las tiendas físicas, usa los sistemas inalámbricos que otros sistemas de pago emplean.

El usuario simplemente debe añadir una tarjeta de crédito, débito, transporte, puntos o regalo (de una entidad participante) en su dispositivo, configurar algunos datos y a partir de ese momento Apple Pay almacena una “reproducción virtual”, como las llama Apple, de esa tarjeta. Desde ese momento puede usarse el dispositivo para realizar pagos offline u online en unos pocos pasos.

Aprovechando que la mayor época de compras del año está sobre nosotros y que Apple Pay ya ha llegado, ¿qué hay de sus términos y condiciones? Para empezar, Apple Pay se regula por la licencia de uso de iOS 10 (como versión más actual), así como por las condiciones complementarias de Apple Pay, la Política de Privacidad de Apple y las condiciones específicas de Apple Wallet (accesibles únicamente desde un dispositivo).

Veamos ahora algunos detalles del sistema.

Posted on noviembre 14, 2016 by Jorge Morell Ramos on Blog, Términos y Condiciones

Así se “reinventa” Airbnb en sus nuevos términos y condiciones

Airbnb pone al día sus leyes

Decía Heráclito que lo único inmutable es el cambio.

Lo que no decía es que seguramente uno de los documentos legales que más cambia son los términos y condiciones. Y si bien en ocasiones nos enteramos de ello hasta en el telediario, véase el cambio de WhatsApp este año, no es ni mucho menos lo habitual.

Ahora bien, aunque no se informe de ellos a bombo y platillo los cambios siguen dándose. Y en servicios ampliamente presentes y con efectos muy significativos en las economías locales y nacionales. Por ejemplo como los que va a implementar Airbnb.

Airbnb ha tenido un año legalmente movido. Ya sea en Nueva York, Berlín o Barcelona, por mencionar algunos ejemplos. La cuestión es que su modelo de negocio, la adopción en masa por el consumidor y su regulación local/nacional frente a otros modelos similares, está generando mucho conflicto y de forma muy regular.

Quizá por ello hay que prestar especial atención al último cambio introducido en sus términos y condiciones. Resulta que Airbnb abandona por completo cualquier mención a términos como alquiler, subarriendo o inmobiliario. ¡Incluso en su propia definición! En su lugar, todo se reduce a anunciar alojamientos y reservarlos. La modificación también está presente en su texto en inglés, en el que pasa de “rent” a “list and book”.

Pero, ¿a qué viene esa “reinvención”? ¿Trata de dulcificar su imagen ahora? Como comentaban por Twitter, quizá busca mimetizarse para acabar hablando como hoteleros cuando se regule su modelo. La que es cierto es que a pesar de su tamaño inmenso, Airbnb sigue teniendo serios problemas para “vender” su modelo a los reguladores. Por tanto, quizá esta “reinvención” busque facilitar esa labor.

Lo iremos comentando punto a punto al repasar las diferentes modificaciones.

El tema es que Airbnb comenzará a aplicar el próximo 7 de diciembre los múltiples cambios implementados a lo largo y ancho de sus términos y condiciones (son más de 60 páginas, si a alguien le hace ilusión leerlos :p). Eso significa que cambian las: Condiciones del servicio, Condiciones de pago del servicio, Política de privacidad, Política de reembolso al huésped y Condiciones de la Garantía al anfitrión.

La modificación se introdujo el 27 de octubre, y los usuarios que se dieron de alta en el servicio a partir de ese momento ya los han aceptado. Pero para el resto de usuarios, la mayoría, esos cambios deberán ser aceptados a partir del mencionado 7 de diciembre.

Por tanto, si decides no aceptar los cambios día 7 de diciembre, Airbnb te aplicará las condiciones antiguas a las reservas confirmadas antes del 7 de diciembre. Luego será cuestión de completarlas y cancelar la cuenta. Airbnb dixit (en la primera pregunta frecuente). De hecho, las nuevas condiciones dicen que si no cancelas tu cuenta se entiende que aceptas las modificaciones. 

A modo de resumen, los cambios más destacados serían: a) nueva definición de Airbnb, eliminando el término “alquilar” y sustituyéndolo por “anunciar y reservar”; b) nuevo concepto de “reserva”, que implica un nuevo derecho para el anfitrión consistente en poder volver a disponer del alojamiento ocupado por el huésped en casi cualquier momento; c) eliminación de toda la terminología relativa a alquiler o derivados; d) creación del Centro de Resoluciones y su procedimiento para casos en los que el anfitrión reclama un daño al huésped y; e) aparición de Airbnb China, que puede llegar a a implicar que los datos de un usuario por ejemplo europeo acaben en manos del gobierno chino.

Dicho esto, veamos ahora pues los cambios en detalle y por documento. Go!

Posted on octubre 31, 2016 by Jorge Morell Ramos on Blog, Términos y Condiciones

Dónde guardan tus datos las webs más visitadas en España

Datos y más datos, ¿pero dónde se guardan?

Vivimos en un océano de datos. De hecho, estamos atiborrados de datos.

Ya sean los que producimos (pasiva y activamente), los que compartimos (pasiva y activamente) o los que consumimos (pasiva y activamente también). Como muestra un botón, en 2013 se publica una noticia con una particularidad que ha llenado montones de Power Points desde entonces. La frase lapidaria era la siguiente: el 90% de los datos del mundo ha sido generado en los dos últimos años. Es decir, que el 90% de la información del planeta en 2013, se había generado entre 2011 y 2012…

Dudo que entre 2013 y hoy eso haya ido a menos. Por tanto sí, vivimos inundados por datos.

Y no va a ir a menos, ya que el mantra repetido sin cesar es que vivimos y nos encaminamos hacia la economía de los datos. Economía en la que nosotros somos pieza clave y que convierte a los datos en el nuevo petróleo. Ahora bien, ¿dónde se guarda mayor cantidad de ese petróleo? Si el valor económico de esa información es tal, por lógica quién más controle, mayor riqueza potencial tendrá. Eso es algo que ya exploramos hace casi 4 años mediante el Mapa de Términos y Condiciones, siendo el líder EE.UU.

Sin embargo, en aquel momento nos centramos en los grandes prestadores mundiales, sin hacer el vínculo a una región concreta. Ahora bien, con motivo del estudio del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (la nueva norma en materia de privacidad a partir de mayo de 2018 en todos los países de la UE), pensé que podía ser interesante revisar esa pregunta pero desde la perspectiva de usuarios españoles.

Posted on octubre 13, 2016 by Jorge Morell Ramos on 13 Detalles sobre..., Blog

13 detalles sobre la privacidad de Workplace | Facebook llega al trabajo

Workplace, o la entrada de Facebook en el ámbito profesional

Tras más de 2 años de trabajo, Facebook lanzaba esta semana Workplace, su herramienta para que las empresas y sus empleados puedan gestionar el día a día de sus proyectos bajo el conocido entorno de Facebook. Es decir, su feed, sus eventos, grupos y perfiles, pero ahora enfocados al trabajo.

O lo que es lo mismo, una vez conquistado el espacio personal, recordemos que más de una séptima parte del planeta es ya usuaria de Facebook, llega el momento de conquistar el ámbito profesional. Sin embargo, Facebook no es el único interesado en ello. Es decir, Microsoft adquirió este año LinkedIn, Apple no deja de firmar acuerdos con grandes gigantes del mundo corporativo y Google recientemente relanzó su pack de herramientas profesionales.

Por tanto, la sensación es que las grandes multinacionales quieren ahora también jugar un papel activo e importante en el sector profesional. Facebook apuesta fuerte y lanza su propia intranet para empresas y organizaciones, grandes o pequeñas.

¿Cómo lo hace? Pues mediante Workplace, que permite a una empresa: asignar perfiles a sus trabajadores, que estos se organicen en grupos o multigrupos dentro de la misma, que se comparta información de todo tipo y color desde la empresa y entre los trabajadores, mensajería y videoconferencia en tiempo real, calendario, eventos y búsqueda a todos los niveles. Todo ello administrado por la empresa, con hasta 4 tipos de perfiles y bajo la forma más que conocida de Facebook.

Ahora bien, todo ello ocurre y se almacena en los servidores de Facebook. Y si bien se paga por el uso mensual del servicio, es gratuito para ONGs, colegios, universidades y demás entidades relacionadas (Save the Children y Oxfam ya lo usan, por ejemplo).

Por tanto, la apuesta parece seria y agresiva. Y lo dicho, toda la información compartida por empresa y/o trabajadores se aloja en los servidores de Facebook. Parece por tanto buena idea leerse la letra pequeña.