Foursquare, la app de referencia en el ámbito de la geolocalización, anunció el pasado día 28 de diciembre de 2012, (y un poco a escondidas) la actualización de su Política de Privacidad. Esta nueva versión entrará en vigor el próximo 28 de enero de 2013.
¿Qué novedades trae esta nueva Política de Privacidad? ¿Cambios drásticos o simples correcciones al servicio?
Geolocalización y otros datos de la empresa según sus términos y condiciones, en el Mapa de Términos y Condiciones.
Vamos a ver qué nos encontramos:
- El primer cambio es la nueva página “101 Privacy”. Lo de nueva es relativo por que algo muy similar ya está presente en la actual Política de Privacidad. Consiste en un resumen del documento en términos más sencillos. Sigue sin tener fuerza vinculante alguna, pero bueno, ayuda a entender un poco mejor cómo funciona la privacidad en Foursquare. En línea con lo anterior, en esta nueva versión de la Política por ahora ha desaparecido el “Cuadro de privacidad predeterminada”. Entiendo que esperarán a que la nueva versión entre en vigor para publicarlo y no confundir mientras tanto al usuario con dos cuadros distintos. Aunque a lo largo del texto han desaparecido las referencias que se hacían a tal cuadro y ahora enlazan a una FAQ sobre privacidad. Por tanto, quién sabe.
- El siguiente cambio ya es de cierta mayor envergadura y se produce en el apartado “¿Qué información personal recoge Foursquare?” La nueva política incorpora un nuevo punto relativo a la información recogida de terceros. Se establece ahora que Foursquare también recibe información nuestra mediante terceros que de alguna forma interactúan con la app o que proporcionan servicios a Foursquare en conexión con lo ofrecido por la app. Por ejemplo, si un usuario desbloquea un “Foursquare special” al pagar con su tarjeta de crédito, la compañía que procesa esa tarjeta de crédito puede compartir con Foursquare información sobre ese pago como por ejemplo la hora a la que se realizó. Además, el usuario puede elegir emplear apps que compartan su información personal, actividades y/o contenido con Foursquare (entiendo que se refieren a casos del estilo “X persona ha tweeteado/facebookeado/instagramizado tal cosa desde tal lugar”). Para estos casos nos recomiendan que leamos las políticas de privacidad de tales apps y ver así cuáles son sus prácticas a la hora de compartir información.
Es decir, es obvio que Foursquare no recoge información nuestra únicamente cuando se la damos nosotros, ya sea voluntaria o automáticamente, sino que también hay una parte importante de datos que vienen de terceros, ya sea por ejemplo la lista de amigos en Facebook con los que hemos compartido el sitio donde estamos cenando o la hora de nuestra última compra en un negocio presente en Foursquare. Es una tercera fuente de información, pero una algo más preocupante por su carácter “fantasma” o inadvertido. Es decir, esta fuente de información fantasma, que no llega a ser 100% automática o voluntaria por parte del usuario, hace muchas veces que “no veamos” ese trasvase de información a un tercero. De hecho, numerosas son las ocasiones en las que no esperamos que sea objeto de diseminación más allá del servicio en el que la hemos compartido o a través del cuál la hemos generado. Pero ocurre. ¿Y cuál es la gran solución que nos ofrecen los diferentes servicios? “Compruebe usted las políticas de privacidad de ese tercero y sus prácticas a la hora de compartir la información”. Claro, como es tan fácil saber qué comparto y qué no con un servicio concreto, ahora debo también por mi cuenta averiguar qué y cómo comparto cuando varios de esos servicios interaccionan y se retroalimentan del contenido que genero. La verdad, no me parece una práctica demasiado lógica y se está extendiendo cada día más.