Así cambiaron hasta diez mil veces los términos y condiciones en 2016

Síguenos en |     

2016 vía sus cambios en términos y condiciones

En octubre de 2015 el primer fruto de nuestro Legal LAB fue una herramienta para detectar cambios en términos y condiciones. No era perfecta pero pretendía alcanzar un objetivo que parecía razonable y útil, saber cómo y cuándo cambian los servicios sus términos y condiciones.

Nació así el Boletín de Términos y Condiciones.

Pero ¿por qué era importante saber cómo y cuándo cambian los servicios sus términos y condiciones? Porqué los términos y condiciones en el fondo son un contrato que establece una parte, normalmente la empresa, y que el usuario simplemente acepta o rechaza. Es decir, sin posibilidad de negociar nada sobre su contenido.

El Boletín de Términos y Condiciones – Nuestro primer experimento en el Legal LAB

Ese contrato implica obligaciones y derechos para ambas partes, pero únicamente una de ellas tiene control directo sobre su contenido. Y si bien la ley protege al usuario frente a muchos abusos que la empresa pueda realizar a través de los términos y condiciones, no todos son denunciados. Además, hay muchas modificaciones en las condiciones legales de un servicio de almacenamiento, mensajería o hosting que son importantes y no abusivas como tal.

En resumen, ya sea para ver si un servicio cumple con la ley o introduce otras sorpresas en sus textos legales, estar al día de los cambios en términos y condiciones es bueno y útil.

Nosotros estamos un poco enfermos :p, por tanto los seguimos a diario y de tanto en tanto destacamos los más llamativos. De hecho, gracias a ello vimos en 2013 que Apple había comprado Topsy 5 días antes de anunciarlo. Pero durante un año se dan muchos, y en 2016 hemos detectado unos pocos. Para ser precisos, hemos detectado 10.512 cambios en términos y condiciones en 2016.

Antes de pasar a los datos aclaremos algunas cuestiones. ¿Qué entendemos por “cambio”? Que haya una modificación en el texto legal, ya sean Condiciones de Uso, Política de Privacidad, Política de Cookies o cualquier otro texto que caiga en la definición de términos y condiciones (que son numerosos).

Si ese cambio es normal (se ha corregido una expresión, se añade un acento, se quita una coma o se traduce algo que estaba en inglés) es un cambio regular o sin importancia.

Si ese cambio va más allá de una corrección (añade o modifica derechos y obligaciones para el usuario), entonces se tiene en cuenta si se ha modificado también la fecha del apartado “Última actualización”. Ya que eso sería útil para un usuario que quiera saber si ese texto ha sido modificado respecto a su última visita.

Además, a los términos y condiciones les encanta indicar que los consultemos regularmente para ver si han incluido o no cambios recientemente. De acuerdo, pero que den algún indicador, ¿no?

Pues bien, si el cambio en ese caso no modificó el apartado “Última actualización”, lo consideramos Malo o una modificación importante/sustantiva no comunicada al usuario.

Si el cambio sí modifica la fecha de ese apartado, lo consideramos Bueno o modificación importante/sustantiva sí comunicada al usuario.

Dicho esto, vamos a ver y comentar algunos de las cuestiones detectadas durante 2016 en cuanto a cambios en términos y condiciones.

Continuar leyendo “Así cambiaron hasta diez mil veces los términos y condiciones en 2016”