WhatsApp (y III) Conclusiones sobre sus términos y condiciones

ACTUALIZACIÓN: De acuerdo a los nuevos términos y condiciones de WhatsApp, actualizados el 25 de agosto de 2016aquí pueden consultarse las novedades que implican.

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Cuando decidí iniciar esta aventura de Términos y Condiciones tenía clara una cosa, no quería analizar por defecto los servicios que siempre estaban en primera línea por este tema, véanse Facebook, Twitter o Google, entre otros. Los términos y condiciones de esos servicios están ya mayormente vigilados y además, seguir insistiendo en ellos implica pasar por alto las condiciones de otros muchos, también con millones de usuarios y de los que casi nada sabemos.

Planifiqué entonces todo lo que quedaba de año con términos y condiciones de servicios englobados en esa categoría, y uno de los primeros que tuve claro debía estar presente fue WhatsApp. De hecho, debía ser el que arrancara el blog, pero preferí hacer la fase de pruebas con otro y de ahí que comenzara con Instagram.

La gran cantidad de noticias relativas a su inseguridad técnica ya habían hecho que abandonara WhatsApp como principal app de mensajería y pasara a ser la segundona para mí (el efecto red que WhatsApp ha conseguido hoy por hoy hace casi imposible abandonarla por completo). Pero aunque ya no la usaba tanto como antes, tenía ganas de ver si esa inseguridad técnica también estaba presente en un plano más legal. De ahí el análisis de sus términos y condiciones.

Geolocalización y otros datos de la empresa según sus términos y condiciones, en el Mapa de Términos y Condiciones.

Algunas de las conclusiones que he sacado del comentario de los términos y condiciones de WhatsApp serían los siguientes:

  • Los términos y condiciones de WhatsApp consisten en el WhatsApp Legal Info, formados por los Terms of Service o Condiciones de Uso y la Privacy Notice o Política de Privacidad, en total 5232 palabras para regular su relación con el usuario. Es decir, en Arial 11, con interlineado a 1,5, hablamos de unas 12 páginas.
  • El lenguaje usado no es tan accesible como el de Instagram, ya que además de la terminología jurídica empleada por lo general, cláusulas enteras usan jerga técnica bastante avanzada. Si a eso le sumamos que los términos y condiciones se ofrecen únicamente en inglés, pues no se hace precisamente fácil su lectura por el usuario medio que además no tenga un conocimiento razonable de inglés.
  • La sensación es que los términos y condiciones de WhatsApp fueron redactados en los inicios de la app y si bien han sufrido cambios, no han sido demasiado profundos desde esa redacción inicial. Lo digo primero por lo mucho que se habla de la/s página/s web/s, cuando ésta no tiene prácticamente importancia a la hora de usar la aplicación. Luego por hacerse mención en varias ocasiones a sistemas, métodos y mecanismos que quizá se planificaron inicialmente, o incluso se llegaron a implementar, pero que ahora mismo no existen en la app (por ejemplo la interacción entre app, móvil y email). Finalmente, no se recogen expresamente muchas de las funcionalidades modernas presentes en la app como la geolocalización, la gestión de grupos o las fotografías/vídeos/notas de voz, que creo que al menos merecerían una referencia específica.
  • WhatsApp trata al usuario de una forma algo cuestionable. Es decir, se indica que lo compartido a través de la app es propiedad del usuario. De acuerdo, bien. Sin embargo de las dos licencias otorgadas la que va en favor de WhatsApp es demasiado generosa, ya que además de lo típico (el carácter mundial, gratuito o sublicenciable de la misma), no se conforma con proporcionarle todo eso al propio WhatsApp, ¡sino también a su sucesor! Licencia que además no se indica cuándo se da por finalizada… La otra licencia, en favor del usuario/s con el que interactuamos, también presenta un problema destacable, únicamente se da por finalizada respecto a cada pieza de contenido compartido e individualmente eliminado. Algo sencillo de hacer, pero que en realidad es técnicamente imposible hoy por hoy, ya que el contenido que eliminamos de WhatsApp sigue en la base de datos de nuestro teléfono una vez eliminado.
  • Ya comentado ampliamente en el análisis de la Política de Privacidad, WhatsApp es un poco despropósito a la hora de tratar nuestros datos personales. Las conversaciones que mantenemos no están cifradas ni codificadas, algo que se indica (entre otros muchos miles de palabras) en las Condiciones de Uso y aceptamos al darnos de alta; se dedica demasiado tiempo a los datos personales recogidos vía sus webs y no el suficiente a los recolectados mediante la app (lo importante); nuestros datos personales vuelan hacia EEUU y lo aceptamos com si nada mediante un simple clic; nuestra información personal puede ser compartida con agencias gubernamentales si se considerase necesario para ayudarlas; o no se garantiza el control de nuestros datos en caso de cierre, por el motivo que sea, de la compañía.

Seguramente podría hablar más y en mayor detalle de los términos y condiciones de WhatsApp, pero creo que ya está bien y es hora de pasar página. Simplemente decir que después de su análisis estoy todavía más contento de haberla abandonado y dejarla como la app de mensajería secundaria.

Es hora ya de trabajar en el análisis de los términos y condiciones de otro servicio. Uno que en poco tiempo ha conseguido ocupar muchas horas de nuestra vida digital. Stay tuned! ;-)

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6 respuesta a “WhatsApp (y III) Conclusiones sobre sus términos y condiciones”

    1. ¡Muchas gracias Gontzal! :-)

      Pues sí que da miedo, sí.

      Spotbros no la conozco, me la apunto.

      Yo ahora como app principal de mensajería uso GroupMe, y me gusta. Pero bien es verdad que no he mirado todavía sus términos y condiciones en detalle… :P

      Saludos!

    1. Muchas gracias David. :-)

      Está claro que no hay servicio que no comprometa parte de nuestra privacidad o imponga condiciones abusivas. Y de hecho creo que toleramos determinado nivel de “abuso” si el servicio vale la pena.

      Lo que no aceptamos es que nos sorprendan con determinadas tácticas o actuaciones que lleven nuestro consentimiento inicial bastante más allá de lo razonable. Sin embargo por desgracia de éstas nos cuelan muchas, o al menos lo intentan.

      Pero si sabemos exactamente a qué nos comprometemos, será más sencillo evitar esas tácticas y sobretodo denunciarlas. Y en ello estamos. ;-)

      Saludos.

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